PROGRAMAS DE TRASLADO A SUELO INDUSTRIAL DEL I.F.A. NAVES DE PROTECCIÓN OFICIAL

Rafael Pérez Mesa. Técnico del Departamento de Fomento del IFA.

            El programa de Traslado a Suelo Industrial nació en 1997 con un claro objetivo: facilitar a los pequeños talleres situados en los cascos urbanos de los pequeños y medianos municipios su traslado a polígonos industriales ofreciéndoles los productos adecuados y ayudándoles a financiar su compra y a realizar el traslado.

            Para poner en marcha este programa, se realizó un estudio de los beneficiarios potenciales, que resultaron ser pequeños talleres de transformación industrial y empresas de servicios instaladas en los cascos urbanos de los pequeños y medianos municipios. Estas micro-pymes tienen unas necesidades muy concretas, ya que se ven con capacidad de expansión pero sin posibilidad de llevarla a cabo. Asimismo, se definió el producto más adecuado para el traslado de estas empresas a un polígono industrial, que resultó ser una parcela de 200 metros cuadrados a un máximo de 30.000 pesetas el metro cuadrado edificado y con la posibilidad de financiar el pago a largo plazo de manera que en un primer momento se pagaría el 30% del total de la nave y el 70% restante en 15 años con un préstamo hipotecario a muy bajo interés (lo que supone unas 30.000 pesetas mensuales).

            Una vez determinado el cliente y el producto tipo, el mayor inconveniente que se le presentó al Programa fue que, con carácter general, los polígonos no disponen de pequeñas parcelas, sino que están divididos en parcelas de 500 metros cuadrados como mínimo. A partir de aquí comienza una fase de negociaciones. Primero hay que convencer a los propietarios del polígono, generalmente los ayuntamientos, de la conveniencia de adaptarlo a las necesidades de los pequeños empresarios que demandan las parcelas, reduciéndolas de tamaño y diferenciándolas de las que les ofertan a las grandes empresas que necesitan parcelas, como mínimo, de 1.500 metros cuadrados, y reduciendo, al mismo tiempo, los precios.

            Así, el objetivo de estas conversaciones es conseguir el suelo a precio razonable y la redefinición del polígono; después se debe encontrar a un promotor público o privado para que construya las naves y que consiga un precio máximo final de 30.000 pesetas el metro cuadrado y, finalmente, negociar con la entidad bancaria una fórmula de financiación de las características reseñadas anteriormente. Respecto a la negociación con los ayuntamientos, está prevista la firma de un convenio de colaboración en el que los esfuerzos y compromisos adoptados por los gobiernos locales se plasmen junto a los de la Junta de Andalucía, a través del Instituto de Fomento de Andalucía.

            Una vez que se alcanza este punto, el I.F.A., concede ayudas a los empresarios que compren las naves (siempre que cumplan los requisitos necesarios para ello). Estas ayudas consisten en subvenciones directas y subsidiaciones de tipos de interés para el proyecto de traslado de talleres de transformación industrial y subsidiaciones de tipos de interés para las empresas de servicios que se incorporen al proyecto.

            La labor del personal del I.F.A. responsable de este programa es negociar con el ayuntamiento, con los promotores y con los bancos, y si todos ellos acceden a las condiciones del programa, el I.F.A. concede las ayudas a los empresarios para que puedan llevar a cabo su traslado. La acogida del programa es más que positiva. De todas las presentaciones de las actuaciones del Programa de Traslado a Suelo Industrial que se han realizado, en el 80 % de las ocasiones las naves están vendidas al final de la presentación.

            Si se tiene en cuenta el principal objetivo de este programa del Instituto de Fomento de Andalucía (conseguir que las empresas que están ubicadas en los cascos urbanos de las ciudades y municipios andaluces puedan trasladarse a polígonos industriales poniendo a su disposición naves a un precio muy reducido, casi inferior al coste de un alquiler), éste bien podría denominarse "NPO" (Naves de Protección Oficial).

            El traslado de estos negocios a polígonos industriales, gracias a la oferta de naves en condiciones idóneas, contribuye a la conservación y mejora del medio ambiente municipal, alejando de los núcleos urbanos, por poner un ejemplo, los camiones que portan el material necesario para el trabajo diario, con el consiguiente ahorro de atascos, ruidos y posibles accidentes. Y al mismo tiempo permite que el empresario disponga de una superficie adecuada para el desarrollo de su negocio.

            La característica principal del  Programa de Traslado a Suelo Industrial es su condición integral,  puesto que no sólo ofrece ayuda financiera a los empresarios, sino que, y esto es quizás lo más importante, ofrece también asistencia técnica. Esta ayuda técnica incluye la incentivación y detección de las necesidades del traslado, a través de reuniones con los empresarios de la zona; la localización del suelo industrial idóneo; la identificación de promotores; así como la búsqueda de una oferta de financiación adecuada; de tal forma que el empresario finalmente compra una nave industrial, llave en mano, a un coste muy reducido.

            Este proceso es posible gracias a la cooperación de empresarios; Ayuntamientos que animan a las empresas y facilitan en muchos casos el suelo; constructores y/o promotores - públicos o privados - que ajustan sus precios al tener asegurada la venta del producto;  y Entidades Financieras, que financian un porcentaje superior del habitual con garantía hipotecaria del precio de la nave al ser éste más reducido y ofrecen un mejor tipo de interés. Todos unidos bajo el objetivo de conseguir un proyecto que beneficie a todas las partes.

            El programa comenzó a diseñarse en el año 1996, si bien su funcionamiento efectivo se inicia en 1997, y sus actuaciones se orientan preferentemente hacia municipios de menos de 10.000 habitantes. En cuanto a las ayudas financieras del I.F.A., los empresarios se benefician tanto de subvenciones directas como de subsidiaciones de tipos de interés, en el marco de las distintas líneas del Instituto, y siempre y cuando cumplan todos los requisitos necesarios para ello.

            Este programa juega un importante papel en la creación de puestos de trabajo en una doble vertiente: por un lado, fomenta la incorporación efectiva de nuevo personal a los talleres, y por otro, contribuye también a que los trabajadores que ya colaboraban en estos negocios puedan incorporarse de forma estable a los mismos.

            A finales del pasado ejercicio 99, los datos reflejaban 20 actuaciones totalmente finalizadas que incluyen un total de 513 naves (122.240 metros cuadrados construidos). Asimismo, se encontraban en construcción ocho proyectos, que prevén la construcción de 218 naves y 29.568 metros cuadrados y se preveía la construcción próximamente de otros ocho proyectos, que conllevan la construcción de 221 naves.

            Además, existen varias actuaciones que están en proceso de estudio y planificación, como la proyectada en Álora (Málaga), que prevé la construcción de 16 naves.

            Todos estos datos se resumen en el siguiente: a finales de 1999, el Programa de Traslado a Suelo Industrial había promovido la construcción de unas 1.000 naves en Andalucía. De cara al futuro, el objetivo del I.F.A. es incidir en este tipo de actuaciones, fomentando la construcción de más naves (unas 3.000 en el período 2000-2006) lo que permitirá a los empresarios de los municipios andaluces la consecución de una mejor calidad en sus instalaciones y a los propios municipios un paisaje urbano sin industrias, con la consiguiente mejora ambiental, entre otras ventajas.