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  LAS ESCUELAS DE HOSTELERÍA DE MÁLAGA Y BENALMÁDENA.
Una experiencia formativa inédita en la Unión Europea

 

En la segunda década del siglo XIX se termina de construir una de las mansiones malagueñas más características de la arquitectura señorial de ese siglo: "La Cónsula" en lo que en aquel entonces eran unos campos en las afueras de Churriana.

El Cónsul de Prusia D. Juan Roz completó la espléndida obra con la creación de unos jardines para los que mandó traer desde los más lejanos rincones del mundo toda clase de plantas exóticas.

Más de siglo y medio después, la feliz iniciativa de la Consejería de Empleo y Desarrollo Tecnológico de la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Málaga de crear una flamante Escuela de Hostelería en este privilegiado rincón, abre para "La Cónsula" un nuevo capítulo en su ya larga historia, en la que nos encontramos nombres como Ernest Hemingway o Gerald Brenan.

De esta manera, el Consorcio Escuela de Hostelería de Málaga abre sus puertas en 1993 con un importante proyecto formativo en el campo de la Formación Profesional Ocupacional en el Área de la Hostelería. Un año más tarde, en 1994, lo hace el Consorcio Escuela de Hostelería de Benalmádena, iniciativa de la Consejería de Trabajo e Industria de la Junta de Andalucía y del Ayuntamiento de Benalmádena.

Ambas Escuelas representan hoy uno de los proyectos formativos más notables en la U.E., por su altísima rentabilidad social, al convertir a unos jóvenes desempleados en profesionales altamente cualificados, con empleo estable y bien remunerado garantizado al final de sus estudios o en futuros empresarios a través del autoempleo.

Una de las características más interesantes de estas escuelas es la existencia de sendos restaurantes, abiertos al público, donde los alumnos trabajan en un entorno empresarial real y donde el éxito de la escuela está unido a la perfecta identificación del alumno con las condiciones de trabajo en una empresa que debe ser líder en su campo; estando, por tanto, unida la viabilidad de la institución al buen hacer del alumnado, a través de la gestión de los restaurantes de las escuelas.

La cualificación del profesorado, todos profesionales y docentes de reconocido prestigio en sus respectivos campos, y un currículum totalmente adaptado a los perfiles que el sector de hostelería necesita en sus profesionales, dentro de la agilidad propia de la formación ocupacional, unido a unos canales de comunicación constante con el mundo empresarial y los agentes sociales, hacen que esta formación haya adquirido una total credibilidad ante las empresas del sector.

Por fuentes altamente cualificadas del Fondo Social Europeo, se ha reconocido que estas dos Escuelas de Hostelería de Málaga y Benalmádena desarrollan en la actualidad una modalidad formativa inédita y sumamente prometedora en el ámbito de los países de la Unión Europea por las siguientes características de la misma:

            a)  Máxima rentabilidad social de este tipo de centro, ya que el ratio de inversión en formación/profesionalización de alta calidad e inserción en el mercado laboral alcanza unos niveles tan socialmente óptimos que superan con creces los parámetros habituales en la U.E., incluso en países de grandes tradiciones hosteleras como Francia, Bélgica, etc.

            b) La incorporación de estos jóvenes al mundo profesional en el campo de la hostelería de la Costa del Sol empieza a cambiar positivamente una situación anterior de desequilibrio y colonización profesional y empresarial que, por la falta de cualificación de los recursos humanos de la provincia, obligaba a muchas empresas hoteleras de la Costa del Sol a importar a sus ejecutivos e incluso mandos intermedios desde otras regiones o países, cerrando el paso a la creación de un tejido de gestores y/o empresarios autóctonos.

            c) Como experiencia formativa experimental, estas dos escuelas abren unas vías alternativas al esquema tradicional de formación en hostelería de la U.E. enfocado, en muchos casos, hacia una realidad profesional y empresarial obsoleta y, por lo tanto, irrelevante para el mundo de la empresa.

Desde su creación en 1993 y 1994 respectivamente, estos dos centros se han caracterizado por una importante labor en los países de la Unión Europea y en algunas de las naciones de habla hispana tales como Cuba, Venezuela, Perú y Argentina. Estas escuelas también han desarrollado actividades vinculadas a su labor docente en el grupo de países que están "en la lista de espera" para formar parte de la Unión Europea, como son Estonia y la República Checa.

Estas actividades de ambas escuelas han tenido también otras vertientes comunitarias. Se trata de proyectos amparados por las Iniciativas Comunitarias Leonardo da Vinci y Youthstart; que cubren, sobre todo, el intercambio y la estancia de alumnos en países de la Unión Europea.

Los cursos que se imparten en estas escuelas son los siguientes:

Escuela de Hostelería de Málaga:

Curso de Experto en Hostelería: Especialidad de Servicio: además de la asignatura específica de "Servicio de Restaurante" donde se combinan las clases teóricas con las prácticas realizadas en el restaurante de la Escuela, los alumnos completan su formación con clases de Inglés, Alemán, Informática y Gestión de empresas de hostelería, además de numerosos seminarios especializados.

  • Curso de Experto en Hostelería: Especialidad de Cocina: además de la asignatura específica de "Cocina" donde se combinan las clases teóricas con las prácticas realizadas en la cocina del restaurante de la Escuela, los alumnos completan su formación con clases de Inglés, Francés, Informática y Gestión de empresas de hostelería, además de todos aquellos seminarios sobre materias relacionadas con esta especialidad.
  • La duración de estos cursos es de dos años incluyendo la realización de un período de prácticas; durante el primer curso es de un mes y de dos meses durante el segundo nivel. El número de alumnos que se incorpora en cada promoción es de veinte por cada especialidad.

Escuela de Hostelería de Benalmádena:

  • Curso Superior de Jefe de Rango: con una duración de un año y 32 alumnos que se incorporan en cada promoción, reciben una formación en la que se combinan las clases teóricas con las prácticas realizadas en el restaurante de la Escuela, complementándose con asignaturas como Inglés, Alemán, Informática y Gestión Hotelera.

Por último, señalar, como dato indicativo del éxito de este proyecto formativo, que el ratio de inserción de nuestros alumnos se sitúa en el 100%.

 Todos los alumnos de ambas escuelas reciben diversas ofertas de trabajo antes de terminar sus estudios. La media de ofertas de empleo es de 8 por alumno según nuestro muestreo.

En la bolsa de trabajo informatizada de ambos centros no aparecen alumnos en búsqueda de empleo. En cambio, sí es sumamente activa la lista de espera de empresas, en solicitud de alumnos.

No sería utópico el afirmar que en un futuro no lejano existirán en la U.E. un número creciente de centros de formación profesional ocupacional en hostelería, inspirados en la experiencia de estas dos instituciones malagueñas.