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EL VALOR DE LA OBRA DE ARTE VERSUS LA GALERÍA EN EL CONTEXTO INTERNACIONAL Ángel Orensanz (NY). Del Curso "PATRIMONIO MUNICIPAL: Tasación y Valoración", celebrado en Málaga, los días 6 y 7 de marzo de 2000 |
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El arte siempre ha sido internacional. El arte nacional o nacionalista es siempre mal arte. Y el arte ha estado siempre mediatizado por individuos o grupos que han intervenido en su producción y en su mercantilización. El artista piensa que crea solo, inmerso en su imaginación y hablando a su público, pero en realidad está siempre rodeado y acechado por los intermediarios. Son esos individuos o entidades que lo dan a conocer y le imponen una imagen; que le ayudan y limitan al mismo tiempo. A lo largo del tiempo ha habido diversos tipos de mediaciones. Vamos a ver algunos de esos tipos. Posiblemente, el mediador más antiguo es el mecenas, patrono o sponsor. Son personas o instituciones que acumulan arte, que encargan directamente al artista. Establecen sobre él un a modo de patrocinio directo y benevolente. El mecenas, el patrono o sponsor respetan la libertad del artista mientras el artista refleja los modelos mentales de su mecenas, su patrono o su sponsor. Los precios tienden a ser bajos, pues el mecenas no es un marchand o art dealer y no busca lanzar la obra al mercado de inmediato sino beneficiarse del aura del artista. Ese viene a ser el modelo prevalente en Europa hasta finales del siglo XIX. Los típicos mecenas son las familias aristocráticas del Renacimiento, la iglesia, el estado y los bancos y grandes corporaciones en la actualidad. El factor distintivo aquí es el halo corporativo e institucional que avala el arte y el halo transcendente y de legitimidad que el arte brinda al patrono o sponsor. Se puede pensar en el caso de Rafael y Miguel Ángel con respecto a los papas, y en Velázquez y en Goya con respecto a la corte de Madrid. A comienzos del siglo XX se consolida la figura del marchand o art dealer que representa al artista ante el mercado. El marchand crea un mercado, lo controla y regula al mismo tiempo la producción del artista y los contornos del arte. El marchand no es necesariamente un galerista y su papel consiste en mover la mercancía, en abrir nuevos mercados y en descubrir nuevos gustos a los que servir nuevas tendencias. El valor de la obra de arte se asienta en la personalidad del marchand que garantiza con su aura el valor de la pieza de arte. Típicos casos de ello son Kanweiler en el París de comienzos de siglo, y Leo Castelli en el Nueva York de los años sesenta y setenta. Esos dos hombres polarizaron todo el arte internacional entorno a París y entorno a Nueva York. Y movieron el arte internacional en direcciones muy precisas. Luego viene la galería, la feria de arte y la casa de subastas. Para los años cincuenta la galería, se asienta como estructura fundamental en la oferta y valoración de la obra de arte. Ya no es una entidad aristocrática, ni un individuo carismático quienes mueven y comercializan la obra de arte para el público. Ahora es un grupo administrativo, siempre detrás de una personalidad carismática. La inmensa mayoría de las galerías llevan nombres de individuos marchands o art dealers. Pero ahora el acento está en la unidad administrativa que comercializa la obra de arte. El marchand tiene a su disposición un equipo comercial o staff especializado y técnico. La especialización se refleja en descubrir nuevos valores, montar exposiciones, contactar coleccionistas, museos y clientes desde un espacio de negocios que es la galería de arte. De la galería a brotado como desarrollo espontáneo la feria de arte, que es un paso comercial más global, más internacionalizante del mercado. Aquí ya se ha perdido todo el carisma, y prima la estrategia comercial, el márketing, el poder multinacional para operar en mercados multinacionales. La obra de arte y el artista son ingredientes ahora de una maquinaria gigantesca económica y promocional. La feria de arte se mide por el volumen de ventas; y opera como una supergalería. El último estadio de este proceso es la casa de subastas. Tiene origen antiguo pero sólo muy recientemente se ha establecido como el árbitro final de la valoración y tasación de la obra de arte. En la casa de subastas la obra de arte queda finalmente reducida a valor de mercancía y mercado. Ya no son los valores gentilicios y los valores del estado, el gusto artístico de los individuos con carisma o sus galerías, sino la oferta directa al coleccionista. Ahora es el mercado el que entra de lleno en el manejo de la obra de arte. La tragedia es que las dos casas más grandes de subastas del mundo se hallan bajo investigación en los Estados Unidos en este momento por irregularidades en la manera de llevar adelante los negocios. ¿Dónde está el artista y su obra de arte en ese momento? ¿Dónde debería estar?. Parece que el artista está abriendo nuevas fronteras en todo el mundo. Esas son nuevas fronteras de acceso al público al margen de la galería, de la feria de arte y de la casa de subastas. Esos nuevos caminos son el Internet, el centro de arte, la galería colectiva, las fundaciones privadas, etc. Ahí suele predominar la relación directa del artista como administrador y gestor de su obra. La verdad que esa dimensión del artista y la obra de arte ha existido siempre desde Miguel Ángel a Durero, a Rembrandt, a Goya y a Andy Warhol. El artista está retomando un nuevo protagonismo en el que él determina los contornos estéticos de su propia obra y se comunica directamente con el público. El artista recupera su libertad y su estabilidad al mismo tiempo. La revolución del transporte y de las comunicaciones están haciendo que el lugar de producción sea irrelevante. Por fin la obra de arte se ha hecho internacional por sí mismo. Ahora es automáticamente internacional, indistintamente de donde esté la galería o el museo, la casa de subastas o el mecenas. La sala de arte, la casa de subastas, el marchand, el artista, la feria de arte y la obra de arte están en constante movimiento por todo el mundo en una sucesión de encuentros y despedidas. El futuro siempre da miedo pero es siempre fascinante. |
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