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LA INCINERACIÓN: UNA ALTERNATIVA ECOLÓGICA EN LA GESTIÓN DE R.S.U.Yolanda Alarcón López |
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1. Plataforma de descarga 2. Puente grúa 3. Cuchara pulpo 4. Foso de alimentación 5. Tolva de alimentación 6. Horno de parrilla horizontal 7. Cámara de combustión 8. Tolvas de evacuación de cenizas 9. Ventilador de aire primario 10. Foso de escoria y cenizas 11. Canal evacuación escorias 12. Ventilador secundario 13. Caldera de recuperación 14. Calderín de vapor 15. Tolvas de evacuación de cenizas 16. Sinfines de cenizas 17. Sinfines de cenizas del filtro 18. Filtro de gases 19. Grupo turboalternador 20. Ventilador de tiro 21. Chimenea |
Dentro de la amplia gama de hornos de parrilla existentes, se ha optado por el horno de parrilla horizontal con empuje superior en sentido opuesto, de capacidad mecánica unitaria de 17,2 Tn/h, puesto que se trata de una de las tecnologías más avanzadas con enormes ventajas.
En cada línea de combustión, las cenizas recogidas en las distintas tolvas de descarga del horno, así como las escorias que se forman como producto del proceso de incineración de los residuos, son conducidas a un canal formado por un depósito de plancha de acero en el que se mantiene una circulación de agua de refrigeración. Un rascador con cadena extrae las escorias y, tras conducirlas por una rampa de escurrido, las entrega sobre una cinta transportadora en un depósito de almacenamiento. La escoria resultante no férrica se puede aprovechar para aglomerados asfálticos y la escoria férrica (chatarra) para usos industriales.
El calor generado en el horno se transporta a la caldera por medio de los gases de combustión. La caldera estará diseñada para la producción de vapor sobrecalentado y estará formada por cámara radiante, pantalla, sobrecalentador, banco de convección y economizador. La única particularidad respecto a una caldera para un proceso similar con otro combustible es la limitación por ensuciamiento y escoriación de la superficies de los tubos, debido a las impurezas inorgánicas de las basuras. Esta situación no hace posible la generación de vapor a temperaturas superiores a 400ºC, ya que de otra forma se pueden llegar a presentar importantes problemas de corrosión.
Dentro de los diferentes tipos de caldera de alta presión multitubular, se ha elegido para esta instalación una caldera tipo Benson, para la generación de vapor destinado a la producción de energía eléctrica, por ser ésta de haces verticales que se utilizan para la transmisión del calor por radiación en calderas multitubulares.
La eficacia de una caldera viene dada por la cantidad de vapor de agua producido por metro cuadrado de superficie de calefacción y hora. En este caso, según los cálculos realizados a partir del P.C.I. y la capacidad unitaria de los hornos, se tiene una capacidad de vapor por hora de 90 Tn, y una superficie de calefacción de 2.987 m2.
Aunque el vapor se produce en la caldera, la instalación térmica para la producción de vapor consta de hogar, caldera, recalentadores y, en muchos casos, economizadores, como es éste. Según los cálculos realizados la superficie de calefacción del economizador es de 2072.5 m2.
Bloque 3: TRATAMIENTO DE GASES
Para esta zona se destinará una superficie de 225m2 y además 54m2 para el ventilador de tiro y chimenea.
Los gases de combustión procedentes de la incineración de residuos contienen sustancias nocivas que pueden ser clasificadas en gases ácidos (ClH, FH, SO2 y NO), metales pesados (plomo, cadmio, arsénico y mercurio), compuestos orgánicos (clorobencenos, clorofenoles, hidrocarburos poliaromáticos (PAH) y dioxinas) y partículas. Estos grupos de agentes contaminantes tienen características químicas y físicas diversas y requieren diferentes métodos para su eliminación.
Hay tres métodos principales para la limpieza de los gases de combustión de las incineradoras de residuos:
La reducción catalítica se usa al objeto de eliminar los óxidos de nitrógeno.
Teniendo en cuenta los distintos métodos para el tratamiento de gases, se ha elegido el método seco combinado con una reducción catalítica selectiva (SRC), debido a razones de simplificación de sistemas, características de los residuos y costes.
Bloque 4: APROVECHAMIENTO ENERGÉTICOEste último bloque ocupará una superficie de 75m2, destinados a: 2 grupos turboalternadores de potencia 15 Mw cada uno, sistemas de condensación- refrigeración y un sistema para el tratado del agua de alimentación de las calderas.
De acuerdo con los cálculos realizados sobre la capacidad térmica obtenida de 8.912.14 Kcal/seg ,en el hipotético caso que se está considerando, y con los datos descritos hasta el momento, la potencia total real ( teniendo en cuenta el rendimiento total del ciclo de energía del 28% ) que se obtendría sería de 15.646 Kw.
Turbina de condensación.
El vapor producido por ambas calderas de vapor saturado en explotación normal llega, a través de una válvula de cierre rápido y 3 válvulas de regulación de vapor, a la turbina delante de la rueda de regulación. El turbogrupo posee una regulación electrohidráulica que, durante la explotación normal, permite mantener la presión del vapor vivo y de extracción dentro de los valores prescritos.
En caso de falla de red, el turbogrupo pasa automáticamente a servicio aislado y abastece la instalación de incineración de basura con vapor y corriente, al mismo tiempo que queda asegurada la regulación de su velocidad. En explotación con regulación de velocidad son las válvulas en bypass, en lugar de las servoválvulas de la turbina, las que se encargan de la regulación de la presión del vapor vivo. La regulación de la extracción se encarga igualmente de asegurar una presión de extracción constante en este caso de servicio.
Condensación y refrigeració
El vapor de la turbina, o en su caso el derivado, se condensa en un intercambiador enfriado con agua. Este agua se recircula a través de un sistema de refrigeración en donde se disipa el calor de condensación.
El ciclo térmico se cierra mediante el conjunto de colectores, moto-bombas, depósitos y una planta de desmineralización de agua que, junto con tuberías de vapor, agua y condensados, delugar a un ciclo cerrado con unas pérdidas de agua mínimas.
Tratamiento de aguas residuales.La formación de las incrustaciones es sumamente perjudicial y peligrosa, ya que disminuye la conductividad y presenta riesgo de explosión, puesto que al disminuir el paso de calor por unidad de superficie y tiempo, ha de forzarse la combustión para mantener un nivel de temperatura y presión en el vapor producido.
Las modernas calderas multitubulares, en las cuales el riesgo de explosión es mínimo por no existir grandes acumulaciones de agua, presentan la particularidad de la reducida sección de los tubos de agua, que exigen una pureza de la misma suficiente para eliminar la más remota posibilidad de formación de depósitos.
Tratamiento de las aguas de alimentación.La preparación del agua destinada a la alimentación de las calderas se compone de varios procesos que podríamos resumir como sigue:
1. Tratamiento inicial:filtración
eliminación-descarbonatación
eliminación
de sustancias orgánicas
2. Depuración-desmineralización
3. Tratamiento final: desgasificación
Por esta razón, nuestra instalación de desmineralización de agua llevará tres cambiadores en serie, uno catiónico, otro aniónico y el tercero desilicicante, teniendo en cuenta el carácter muy débil del ácido silícico.
La desgasificación de las aguas destinadas a la alimentación de las calderas se conoce con el nombre de desaireación, ya que los gases que se tratan de eliminar son los del aire disueltos en el agua. Ésta se realiza principalmente por procedimientos mecánicos y térmicos.
Se considera una primera aproximación de lo que puede representar la inversión de una planta incineradora, según la capacidad de tratamiento de la misma, y bajo las siguientes hipótesis:
- El combustible utilizado es R.S.U.
- Se dispone de tratamiento de gases consistente en depuración de humos y filtrado por filtro de mangas.
La planta consta de dos líneas, con horno de parrilla, idénticas y régimen previsto de 7500 h/año.
El ratio de inversión por unidad de capacidad puede variar entre 50.000 ptas/Tm, para una incineradora de 60.000 Tm/año; hasta 20.000 ptas/Tm, para una incineradora de 360.000 Tm/año; existiendo, por tanto, una importante disminución del coste de la planta por incremento del factor de escala.
Tomando como dato la capacidad de la planta de 300.000 Tn/año, y según los cálculos realizados, obtenemos una inversión inicial de 7.000 millones de pesetas.
Los conceptos que a continuación se mencionan pueden dar origen a unos costes de operación que, en su conjunto, variarán entre 3.700 Ptas/Tm, para las plantas de tamaño más pequeño (60.000 Tm/año), y 2.100 Ptas/Tm, para las de mayor capacidad. Este coste está compuesto por los siguientes apartados: Personal (en sus deferentes categorías), Mantenimiento, Escorias y cenizas, Aditivos y otros (suministro de energía eléctrica, de agua, seguros, material fungible etc.).
En el caso de incineración de R.S.U. con aprovechamiento energético, en comparación con otras formas de eliminación o valorización, se cuenta con unos ingresos adicionales por dicho concepto que contribuyen de forma muy significativa al equilibrio económico de la actividad.
La producción eléctrica específica neta, es decir, descontando los consumos propios de la incineradora, puede oscilar, para el caso de R.S.U. entre 380 kw/Tm y 280 kw/Tm, dependiendo del poder calorífico del residuo y del rendimiento global que se pueda conseguir alcanzar para el ciclo.
La conexión y cesión de energía eléctrica a la red se regula anualmente por el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo. En 1998 ha sido regulada por el Real Decreto 2818/1998 de 23 de diciembre, publicada en el B.O.E. del 30 de diciembre.
En el capítulo IV, artículos 26 y 29 de dicho Real Decreto, se puede calcular el precio por la energía eléctrica entregada.
Para el caso que se está considerando y dado que la potencia cedida es de 12.516 kw = 12.52 Mw, el cálculo de la prima de acuerdo con el art. 29 será de 3.53 ptas.
El complemento por factor de potencia se calcula a partir de la siguiente expresión:
Resultando: Precio Kwh=(7.3+3.53)+0.022x(7.3+3.53) = 11.07 Ptas/Kwh
donde cos ø=0.95 es el factor de potencia de la instalación.
Independientemente del modelo de gestión por el que se opte para el desarrollo del proceso inversión-explotación, estos proyectos se caracterizan por el marcado protagonismo de las Administraciones Locales (Ayuntamientos y Diputaciones) ya que son estas las entidades responsables y competencias en materia de gestión de R.S.U. dentro de su ámbito territorial. Esta circunstancia determina el tipo de requerimientos económico-financieros exigibles, ya que en general se trata de un proyecto de inversión en el que no se pretende rentabilizar las aportaciones, sino más bien prestar un servicio con unas condiciones medioambientales aceptables por la sociedad y, adicionalmente, contribuir a la diversificación energética.
Pensando en una gestión directa de la construcción y explotación, el criterio de viabilidad económica que parece más ajustado a estas premisas es que, durante la etapa de explotación, el proyecto no requiera nuevas aportaciones exteriores para cubrir desfases o situaciones de incapacidad económica para seguir operando. Esto se puede reflejar de manera que las previsiones de los flujos de caja, los valores de ésta, se mantengan siempre positivos durante la vida útil de la instalación y especialmente durante el período en el que se están amortizando los créditos.
Amortización de los costes iniciales.
De acuerdo con el presupuesto realizado, el coste inicial es aproximadamente de 7.000 millones de pesetas.
Se ha establecido anteriormente que la potencia obtenida es de 15.646 kw, siendo 3.129,2 kw para autoconsumo de la planta y 12.516 kw para explotación de la compañía suministradora de energía eléctrica. Fijado con anterioridad en el apartado 3.1. el precio del Kw/h en 11,07 ptas., se obtiene como beneficio de la venta aproximadamente 1.214 millones de pesetas.
Para una planta de capacidad 300.000 Tn/año, los costes de explotación anuales serán del orden de 700 millones de pesetas, por lo que se obtiene un superávit del orden de 514 millones de pesetas.
Por lo tanto el período de amortización de la planta es de:
7.000.000.000 / 514.000.000 = 14 años
En este trabajo se ha querido resaltar la necesidad que se plantea en la sociedad actual y concretamente en nuestra ciudad, Málaga, de una óptima gestión de los R.S.U.
Se ha pretendido mostrar las distintas posibilidades y tratamientos que poseen los residuos, haciendo especial referencia al que, desde el punto de vista energético, es más ventajoso : el proceso de incineración. Con él, como ya se comentó anteriormente, se solucionan dos graves problemas: la eliminación de los R.S.U y la necesidad de encontrar fuentes de energía.
A pesar de ello, es preciso señalar la posibilidad de desarrollar conjuntamente varios procesos, como ocurre en algunas incineradoras existentes en nuestro país, donde combinan el reciclaje, el compostaje y la incineración con recuperación energética y el vertedero controlado para la escoria, lo que supone una gestión completa y óptima de los R.S.U.
Aunque la incineración es uno de los tratamientos que necesitan mayor inversión inicial, quiero hacer hincapié en que la gestión de residuos es, en primer lugar, un problema que requiere soluciones, por lo que ha de tratarse como tal, no como fuente de negocios.
Así, aunque se ha desarrollado el estudio económico, en él se refleja que la amortización del capital inicial y la obtención de beneficios no se produciría hasta los 14 años de explotación, lo que nos hace comprender que también ha de analizarse desde una perspectiva social y medio ambiental.