A MODO DE INTRODUCCIÓN
Uno de los cambios que se está produciendo en el estilo de vida
de los trabajadores de los países desarrollados es la posibilidad
de teletrabajar desde lugares remotos a la ubicación de sus empresas.
Esta posibilidad aumenta en tanto en cuanto las operadoras de telecomunicaciones
mejoran sus prestaciones y la calidad/precio de los servicios, con lo
que se solucionarán los actuales problemas originados por el retardo
en las comunicaciones en la conexión remota por parte del teletrabajador.
Cuando se habla de teletrabajo se suele usar el término sin definición
previa, como si existiese una comprensión intuitiva de su significado,
y por tanto, no fuera preciso establecer criterios a cumplir para saber
si una actividad labora se puede calificar de teletrabajo o no.
El término se remonta a los primeros 70' en California, cuando
Jack Nilles lo acuñó como "telework and telecommuting",
es decir trabajar a distancia y evitar el desplazamiento al lugar de trabajo
(acepción de commute referida al entorno laboral). Los primeros
proyectos piloto documentados datan de mediados de los 70', aunque existen
experiencias anteriores que no fueron concebidas inicialmente como teletrabajo.
Tradicionalmente se ha asociado la expresión "teletrabajo"
a la modalidad más descentralizada de trabajo: el trabajo que se
realiza desde el domicilio. Pero el trabajo desde casa es solo una de
las muchas modalidades de teletrabajo. Alrededor del concepto inicial
han surgido muchos otros que le añaden matices: remote work, telehousing,
telecottage, televillages, hotelling, satellite offices, neighbourhood
offices, teleservice centres, telebusiness centres, flexible working etc.
En la última década los avances en el ámbito de las
telecomunicaciones (móviles e Internet principalmente) posibilitan
nuevos esquemas de organización empresarial, lo que ha hecho que
el teletrabajo, o, mejor dicho, el realizar actividades laborales "fuera
del ámbito físico" de la empresa, se convierte en algo
de lo que se habla, en lo que piensa y sobre lo que se estudia: pasa a
estar de moda.
Y, a la vez, se revisa y se contesta el concepto en sus definiciones y
ámbitos de actuación. Así, en la conferencia IST98
(Information Society Technologies, Viena, 1998) se estableció un
nuevo término: "work nouveau", en el que se constata
la tendencia a hablar menos de "tele" y más de "trabajo"
en sus nuevos aspectos, muchos de ellos "ligados a", e "inducidos
por", las posibilidades de las tecnologías de la información
y la comunicación.
La proliferación de los teléfonos móviles (más
de 50 millones en la U.E.) utilizados indiscriminadamente para asuntos
privados o de trabajo desde la oficina, el hogar, el coche (o hasta desde
la mesa del restaurante), hace que existan más teletrabajadores
inconscientes de serlo, que sus colegas "debidamente clasificados"
como tales. El profesor Castell, en su lección inaugural del Programa
de Doctorado sobre la Sociedad de la Información y el Conocimiento
de la Universidad Abierta de Cataluña afirma que "Internet
lo que permite es algo distinto: trabajar desde cualquier sitio, no es
el teletrabajo lo que se está desarrollando". "El desarrollo
geográfico que permite Internet es la oficina móvil, la
oficina portátil, la circulación del individuo siempre conectado
a Internet en distintos puntos físicos del espacio."
DEFINICIONES
Como ya se ha dicho, el término teletrabajo se suele intuir más
que definir. La propia Comisión Europea no se ha pronunciado dando
una definición taxativa del mismo, quizás para estimular
la creatividad en lo que el teletrabajo implica de organización,
de nuevas (¿y mejores?) formas de trabajar y estructurar el entorno
laboral. Recogemos a continuación algunas definiciones dadas por
los expertos:Teletrabajo es trabajo a distancia, utilizando las telecomunicaciones
y por cuenta ajena (Ortiz Chaparro): TELETRABAJO=TRABAJO+DISTANCIA+TELECOMUNICACIONES+CUENTA
AJENA
-
Teletrabajar significa sustituir los desplazamientos relacionados
con el trabajo por las telecomunicaciones. El ejemplo mas simple:
cada vez que coges el teléfono para hablar con alguien en lugar
de ir a verle. (Jack Nilles)
-
El teletrabajo es una forma flexible de organización del trabajo
que consiste en el desempeño de la actividad profesional sin
la presencia física del trabajador en la empresa durante una
parte importante de su horario laboral. .... La actividad profesional
en el teletrabajo implica el uso permanente de algún medio
de telecomunicación para el contacto entre el teletrabajador
y la empresa. (Gray, Hodson y Gordon)
-
No es un trabajo, es una nueva forma de realizar el trabajo. ¿Qué
tiene de nuevo? que no te desplazas tú, sino que se desplaza
la información. (Telecentro Gordexola)
-
Teletrabajo es la sustitución parcial o total por las tecnologías
de telecomunicaciones del desplazamiento hacia y desde el lugar de
trabajo principal unido a cambios asociados en la política,
la organización, la dirección y la estructura laboral.
De una forma simple, es mover el trabajo hacia los trabajadores, en
lugar de los trabajadores al trabajo. (Negocios@Casa)
-
Teletrabajo es enviar el trabajo al trabajador, en lugar de enviar
el trabajador al trabajo (Jack Nilles, European Community Telematics
/ Telework Forum)
De aquí que los teletrabajadores puedan definirse como:
"Empleados de empresas, que normalmente trabajan entre dos y cuatro
días fuera de la oficina, bien sea en casa, en oficinas satélite
pertenecientes a la empresa o en centros de trabajo vecinales (situados
cerca del domicilio del trabajador y gestionados por una tercera organización
diferente a la propia empresa), evitando los desplazamientos diarios habituales
desde el domicilio del trabajador hasta la oficina de la empresa (Gordon)".
Resumiendo, el teletrabajo es una forma de trabajo que cumple los siguientes
criterios:
a. El lugar donde se lleva a cabo total o parcialmente cumple una de las
siguientes premisas:
-
Ser parcialmente independiente (físicamente) de la empresa,
los clientes, los recursos,....
-
Estar situado cerca de o en el propio domicilio del trabajador.
-
Tener una ubicación remota de la compañía,
clientes, socios, etc.
b. Uso masivo e imprescindible de las tecnologías de la información
y las comunicaciones
c. Inducir cambios en los procesos y en la organización
EL TELETRABAJO EN LOS PAÍSES DE NUESTRO ENTORNO
Los titulares de los periódicos y las revistas especializadas
vienen informando desde finales de 2000 que más de 25 millones
de personas en el mundo trabajan desde casa. Aunque con este tipo de datos
siempre hay que ser precavidos, parece que se puede afirmar, sin demasiado
margen de error que en Estados Unidos casi 20 millones de personas (el
15 % de la población activa) tienen su lugar habitual de trabajo
en una oficina doméstica.
Según la Comisión Europea (Status Report on European Telework)
en Europa hay más de 9 millones de teletrabajadores (el 6% del
total de la fuerza de trabajo). Al comparar el número de trabajadores
a distancia entre diferentes Estados miembros de la U.E., Alemania y Reino
Unido van a la cabeza, más de 2 millones de teletrabajadores; Irlanda
es el país con menor implantación (61.000), seguido de Dinamarca
(280.000), Finlandia (355.000) y España con 357.000.
|
Teletrabajadores respecto
a la mano de obra global
|
|
País
|
Teletrabajadores% mano de obra
|
Trabajan en casa
|
Trabajan en centros deTeletrabajo
|
|
Escandinavia
|
8.24%
|
65%
|
35%
|
|
Benelux
|
7.52%
|
49%
|
51%
|
|
Reino Unido e Irlanda
|
4.64%
|
50%
|
50%
|
|
Alemania, Austria
|
4.40%
|
35%
|
65%
|
|
Francia, Italia
|
2.57%
|
54%
|
46%
|
|
España, Portugal, Grecia
|
1.87%
|
63%
|
37%
|
|
Media de los 15
|
4.03%
|
19%
|
81%
|
| Fuente:
Comisión Europea, Status report on European Telework |
En cuanto a las motivaciones que han llevado a las Administraciones de
distintos países a desarrollar acciones que favorezcan la implantación
del teletrabajo, se recogen en la tabla siguiente:
|
Motivaciones por países
|
|
País
|
Motivación
|
Papel de la Administración
|
|
EEUU
|
Disminución del tráfico y de la polución
Mejor calidad de vida
Grandes distancias
|
Infraestructura Global de la Información (GII)
Impulso inicial de las iniciativas
Políticas y leyes de fomento del teletrabajo
Práctica del teletrabajo en la administración
Modelo mixto de financiación público-privado.
|
|
Reino Unido
|
Desarrollo de economía local de regiones aisladas
Disminución de costes
Fomento del empleo.
|
No hay establecida una política clara
Impulso de las operadoras de telecomunicaciónImplicación de departamentos
del Gobierno
|
|
Francia
|
Desarrollo regional
Fomento de la competitividad
|
Apoyo de la Administración
Impulso de las autopistas de información
|
|
Italia
|
Reducción de costes
|
No hay establecida una política clara
Programas europeos
|
|
Alemania
|
Desarrollo regional
Organización del mercado laboral.
|
Subvenciones y proyectos a nivel federal y de länders
|
|
España
|
Fomento de la competitividad. Utilización de los SATs
|
Programas de desarrollo de SATs
Programas europeos
|
| Fuente: Dirección General de
Telecomunicaciones. El Teletrabajo en el ámbito de las Pymes.
Programa Arte. |
FORMAS DE ORGANIZACIÓN INDUCIDAS
El teletrabajo introduce nuevos modelos organizativos:
a. De la empresa:
-
Reubicación de actividades, es decir, una redistribución
geográfica entre las actividades "cara al público"
(front office) y las actividades "internas"(back office).
-
Outsourcing o externalización de servicios de manera que un
"departamento reubicado" ya no pertenezca la empresa.
-
Autónomos o microempresas para los que no supone ningún
obstáculo el situarse en casa o en una oficina compartida.
b. De los teletrabajadores (sean empleados por cuenta ajena o autónomos):
-
Teletrabajo en casa a tiempo parcial o completo: La forma más
conocida de teletrabajo.
-
Teletrabajo combinado: Cuando el lugar de trabajo varía entre
la oficina y el hogar.
-
Teletrabajo móvil: El teletrabajador se comunica con su compañía/contratista/cliente
haciendo uso de servicios móviles de telecomunicación.
-
Centros de teletrabajo a tiempo parcial o completo.
INTERROGANTES Y REALIDADES
En este nuevo entorno laboral caben plantearse una serie de cuestiones
para enmarcar el fenómeno y acomodarnos dentro de él.
¿Todas las personas pueden
teletrabajar? ¿Qué factores psicológicos se deben
tener en cuenta? ¿Existe un perfil idóneo?
En teoría, parece que la mayoría de los teletrabajadores
acepta bien esta forma laboral, a causa de los beneficios que ya se han
citado: reducción de tiempos y costos de transporte, flexibilidad
de horarios, mejor interacción con sus familias, e incluso por
detalles como el menor gasto en ropas, restaurantes, combustible, etc.
Para los que padecen incapacidades físicas, las madres con niños
pequeños o los adultos con dificultades para desplazarse, constituye
una manera efectiva de integrarse al mercado de trabajo, de ahí
la atención que se está prestando al teletrabajo desde el
ámbito de la discapacidad. También es una ventaja para aquellos
que trabajan para empresas situadas en otras ciudades o países.
Uno de los factores más importantes es la capacidad para tolerar
el hecho de trabajar en relativa soledad, sin tener el estímulo
del intercambio "cara a cara" con compañeros, jefes y
subordinados. Para éstos, los "telecottagges" o centros
de teletrabajo pueden constituir una solución satisfactoria.
Además, el teletrabajo, exige el ejercicio de una autodisciplina
relativamente severa, o bien del placer del trabajo por sí mismo.
Las personas que necesitan de una disciplina externa tendrán dificultades
para adaptarse a esta forma laboral y responderán mejor en el ambiente
de trabajo tradicional, supervisados por sus jefes. En el extremo opuesto
se encuentran las personas que, ante un ambiente laboral desestructurado,
reaccionan volviéndose verdaderos adictos al trabajo.
|
Características que debe reunir un teletrabajador
|
|
|
| Fuente: Comisión Europea, Status Report
on European Telework |
De sus conclusiones se deduce que existen cuatro aspectos fundamentales
a considerar:
-
El conjunto de tareas a desarrollar y si el teletrabajo es la manera
ideal de cumplirlas.
-
La organización empresarial: el teletrabajo funciona mejor
donde existe trabajo en red, los empleados tienen poder para pensar,
actuar y tomar decisiones por sí mismos, y se les juzga por
el resultado de su trabajo, no por la presencia.
-
El contexto doméstico: características del hogar y
de la familia del teletrabajador.
-
La personalidad del individuo, su experiencia y preferencias.
En cuanto a las diferencias de género, los teletrabajadores, varones,
manifiestan un mayor grado de satisfacción sobre todo porque las
relaciones con sus hijos son mejores que las de los padres que trabajan
fuera del hogar, juegan más con ellos, disponen de mayor tiempo
libre y sufren menos de estrés que antes de comenzar a teletrabajar.
Sin embargo, las dinámicas de genero son diferentes: "Los
hombres perciben el teletrabajo como un privilegio, porque quieren mayor
autonomía, y como un beneficio extra, tienen mayor interacción
con sus familias. Las mujeres ven el teletrabajo como una solución
intermedia, porque las responsabilidades familiares les limitan sus horas
de trabajo, y desean horarios flexibles" (Wellman, 1996). Pero el
teletrabajo no parece ser una solución completa: la fusión
de los ámbitos laboral y doméstico puede ser perturbadora
y pueden hundir más profundamente a las mujeres en los hogares
y limitar sus salidas al exterior.
¿Cómo perciben las empresas el teletrabajo?
Las empresas ven el teletrabajo fundamentalmente como una forma de reducir
costos y de incrementar la productividad, pero también como un
modo de proporcionar beneficios a sus empleados con bajo costo. Por ello,
en general, se muestran favorables.
La principal traba que se plantean para el desarrollo de esta tendencia
es la necesidad de controlar a los empleados, pero según todos
los estudios se trata de una percepción antigua y que dejará
de tener sentido, las investigaciones realizadas hasta el presente sostienen
que "los altos ejecutivos empresarios mantienen un alto control de
la planificación y los recursos, aunque descentralizan las tareas
y la ejecución de las decisiones" (Wellman et al, 1996).
Otro problema es la idea generalizada de que el costo de implementar un
sistema capaz de permitir a los empleados trabajar desde sus hogares es
muy elevado, pero este costo, íntimamente unido al de los equipos
informáticos y de telecomunicaciones, es cada vez menor.
Las empresas que implementan el teletrabajo para reducir sus costos también
incrementan el control sobre la producción de sus trabajadores.
Esta estrategia es más efectiva con los empleados administrativos,
en su mayoría mujeres con hijos pequeños. Cuanto más
severas sean las limitaciones y obligaciones personales de los empleados
y menor sea la demanda de trabajadores con sus cualificaciones en el mercado,
más posibilidades tendrán éstos de ser sometidos
a un control más estrecho.
De este modo, la cuestión de la libertad laboral es dual: los empresarios
incrementan el control sobre los empleados administrativos que optan por
el teletrabajo, mientras que los profesionales pueden ganar mayor autonomía
(Simons, 1994).
El papel del Estado
Las políticas estatales pueden y deben facilitar la concurrencia
de los factores que influyen en el éxito de la introducción
del teletrabajo en el mercado laboral, una vez asumida la importancia
de este nuevo marco de referencia. Entre estos factores cabe señalar:
-
Una legislación laboral apropiada.
-
Renovación en la cultura organizacional de empresas e instituciones.
-
Formación continua de los trabajadores en el uso de informática
y telecomunicaciones.
-
Descenso del costo de las herramientas tecnológicas, acompañado
de créditos para su adquisición, preferentemente en
articulación con las empresas productoras de tecnología.
-
Cambios en las normativas de uso del suelo, que permitan actividades
laborales como el teletrabajo en áreas residenciales.
-
Construcción de nuevos equipamientos urbanos, como telecentros,
telecottagges, etc.
-
Provisión de equipamientos que acompañen el teletrabajo
en áreas residenciales: guarderías, centros de cuidado
de ancianos y niños, comercios, fotocopiadoras, etc.
Respecto a la legislación juega un papel decisivo a la hora de
evitar la posible "indefensión" del trabajador aislado,
así pues habrán de establecerse normas reguladoras para:
-
Definir el concepto de teletrabajador para establecer el ámbito
de aplicación de la legislación.
-
Establecer el ejercicio de los derechos a la seguridad social suya
y de su familia.
-
Marcar responsabilidades por los derechos del teletrabajador incluyendo
los anteriores y las instancias necesarias de capacitación
continua.
-
Protección de la privacidad y la propiedad intelectual.
-
Formas de contralor del ejercicio de derechos y deberes.
-
Regulación de las relaciones con la OIT y otros organismos
sindicales internacionales.
Aparte de generar un marco legal adecuado, los gobiernos, como siempre
que se trate de llevar a cabo cambios innovadores en las políticas
empresariales, pueden y deben dinamizar, estas acciones de muy diversas
formas entre las que se podrían señalar:
-
Aplicación al sector de fondos destinados a la reconversión
laboral.
-
Capacitación de recursos humanos a través de los fondos
de los seguros de desempleo.
-
Inclusión del tema en las plataformas electorales.
-
Políticas impositivas que favorezcan la adquisición
de las herramientas tecnológicas.
-
Créditos blandos para el sector.
¿Qué papel deberían jugar
las administraciones locales?
Aunque la localización no es un elemento determinante para el tema
del teletrabajo, son muchos los factores que pueden influir:
-
Planificación del uso del suelo para permitir el teletrabajo
y las actividades asociadas a él en áreas residenciales.
-
Previsión de equipamientos tales como los telecentros o "telecottages".
-
Facilitación de actividades destinadas al intercambio social
de los teletrabajadores.
-
Formación de recursos humanos.
-
Medios de transporte para facilitar el acceso del teletrabajador
tanto a su lugar de trabajo como a centros médicos, de compras
etc.
-
Servicios de asistencia técnica.
Además, las tecnologías de información y comunicación
permiten una creciente disociación entre la proximidad física
y el desarrollo de las funciones de la vida cotidiana como el hábitat,
el trabajo, el consumo, la educación o el ocio.Desde hace décadas
se pronostica el fin de los centros urbanos, tal como los entendemos actualmente
porque no cumplen funciones que necesitan de la concentración física,
según argumentan los futurólogos. Sin embargo, las razones
para la convivencia con otros seres humanos son profundamente complejas
y las ciudades han continuado existiendo a través de las revoluciones
tecnológicas de la Historia, aunque han sufrido transformaciones.
De hecho, hoy día, los centros urbanos son los nodos neurálgicos
de la economía global.
Pero aunque el impacto no sea de dimensiones tan "tremendas"
como se ha llegado a suponer lo que si es cierto es que el teletrabajo,
o mejor dicho la nueva ubicación del trabajo, causará mutaciones
en el uso del espacio o en la forma de las ciudades ya que puede significar
una transformación en el uso del espacio urbano para algunas capas
de la población: los pequeños empresarios auto-empleados,
los profesionales, los empleados altamente cualificados y parte de los
administrativos.Es muy probable que el trabajo en el hogar, ya sea a tiempo
total o parcial, y la implementación de tele-centros acompañada
por la desconcentración de ciertas funciones, como los bancos,
las escuelas o las y universidades, favorezca los procesos de desconcentración
de las ciudades y la suburbanización, o la incorporación
a áreas rurales de nuevos grupos de población. Pero estos
cambios no afectarán en la misma medida a las concentradas ciudades
europeas, a las amplias ciudades norteamericanas o a las megalópolis
latinoamericanas, cada entorno cultural tiene sus propias formas de asimilar
los cambios tecnológicos, laborales o sociales .
Dentro de este entramado adquieren un importancia especial los "telecentros",
como dinamizadores del desarrollo local. Estos equipamientos ya cumplen
diversas funciones comunitarias, sobre todo en los países escandinavos:
permiten la producción de periódicos locales, las reuniones
de asociaciones, etc. Dado que el mercado del empleo ya se anuncia en
Internet, puede suponerse, con relativa seguridad, que los telecentros
actúan como oficinas informales de búsqueda de empleo.
Resulta crucial lo que las comunidades rurales o las pequeñas ciudades
decidan con respecto al teletrabajo. Algunas pueden implementar tele-centros
como una estrategia para el desarrollo económico local, creación
de empleos para los vecinos y atracción de nuevos habitantes. Existen
muchos casos, primero estadounidenses pero también en Europa y
en España de pueblos que han construido centros de telecomunicaciones
para proporcionar empleos a sus habitantes y disminuir la emigración
hacia las grandes ciudades.
Planificadores, investigadores y funcionarios municipales tienen un rol
importante en la generación y difusión de conocimiento con
respecto al teletrabajo. Pero sobre todo, es necesario tener presente
que las empresas, los sindicatos y los responsables de políticas
laborales son los actores fundamentales en este proceso. La planificación
del teletrabajo a nivel urbano es inconcebible sin una articulación
conjunta.
ENLACES
1. Organizaciones Europeas/Internacionales
European Telework Development (ETD): Iniciativa europea financiada por
la Dirección General XIII de la Comisión Europea como parte
del programa ACTS para la promoción del teletrabajo en Europa.
http://www.eto.org.uk/etd/
International Telework Association and Council (ITAC): Asociación
Internacional del Teletrabajo.
http://www.telecommute.org/
Telework Ireland: Asociación Irlandesa de Teletrabajo.
http://www.telework.ie/
Telework Italia: Asociación Italiana de Teletrabajo.
http://www.telelavoro.rassegna.it/
The Telework, Telecottage and Telecentre Association: Asociación
Británica de Teletrabajo y Telecentros.
http://www.tca.org.uk/
Belgian TeleWorking Association: Asociación Belga de Teletrabajo.
http://www.bta.be/
Telewerk Forum: Asociación Holandesa de Teletrabajo.
http://www.telewerkforum.nl/
Euro-Telework.
http://www.telework-mirti.org/
2. Organizaciones Nacionales
Asociación Española de Teletrabajo
http://www.aet-es.org/
Asociación Española de Redes Ciudadanas (AERC): La A.E.R.C.
tiene como fin prestar su ayuda y colaboración a organizaciones
políticas, sociales y culturales, así como a empresas y
a la administración pública en general, a través
de su apoyo organizativo, asesoramiento y ejecución técnica
con programas y proyectos, en el desarrollo y promoción de las
redes telemáticas en favor de la integración social y el
desarrollo local.
http://www.aerc.net
Asociación Española de Empleo, Autoempleo y Teletrabajo
(ASETRA)
http://www.arrakis.es/~grinco/
Formación de Teletrabajadores
http://www.fortel.org/
3. Discapacidad: Teletrabajo y Sociedad de la
Información
The Information Society disAbilities Challenge (ISdAC): El Reto de las
Discapacidades en la Sociedad de la Información. La primera organización
virtual a nivel europeo para promover el uso de las tecnologías
de la comunicación y de la información entre las personas
discapacitadas (en inglés).
http://www.isdac.org/
MERCADIS: Bolsa de empleo de la Fundación Telefónica para
personas con discapacidad con la intención de aunar esfuerzos con
potenciales empleadores.
http://www.mercadis.com/
DISCAPNET: Web de la Fundación Once que pretende ser el "Portal"
de la Discapacidad en España, conteniendo, entre otras cosas, información
sobre teletrabajo para personas con discapacidad.
http://www.discapnet.es/
4. Otros enlaces de interés
Redefining Marketing With New Technologies
http://www.martech-intl.com
Telecentros para el desarrollo socioeconómico y rural en América
Latina y el Caribe
http://www.iadb.org/regions/itdev/telecentros/
Telecentro Gisa. Getafe
http://getafe.net/telecentro-gisa/
Teletrabajo.es: Bolsa de Teletrabajo
http://www.teletrabajo.es/
HURBIL, Centro de Teletrabajo y Teleservicio
http://www.uggasa.com/p_europeos_hurbil.htm
Telecentro Gordexola
http://www.gordexola.net/
Telecentros en España
http://prometeo.cica.es/manual/telecentros.htm
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