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LA CLASIFICACIÓN DE LOS RESIDUOS URBANOS Y LAS CAMPAÑAS INFORMATIVASCarmen Ibáñez Martínez. Abogada. Ayuntamiento de Albacete |
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I. INTRODUCCIÓNLa gestión de los residuos se plantea como uno de los problemas ambientales más preocupantes de la última década con importantes repercusiones sobre la calidad de vida. Tanto el modelo de consumo como los sistemas productivos imperantes actualmente, generan gran cantidad de residuos que no puede ser eliminados por procesos naturales, por lo que deben ser recogidos, transportados y sometidos a tratamiento, o en último extremo eliminados, en las condiciones apropiadas para que no se produzca una transferencia de la carga ambiental de un medio a otro. En España la media de residuos mezclados recogidos por habitante y año se elevaba a 471kilos en el año 2000, mientras que por lo que respecta a la recogida selectiva de papel y cartón y de vidrio alcanzaba, 11 y 11,6 kilos por habitante y año . respectivamente. Según el Plan Nacional de Residuos Urbanos, aprobado con fecha 13-1-00 , la problemática que plantea la gestión de los residuos en España se caracteriza por:
II. EL MARCO JURÍDICO REGULADORCon la aprobación de la Ley 10/98 de 21 de abril de Residuos ( LR ), se procede a la transposición al derecho español de las modificaciones introducidas por la Directiva 91/156/CEE, 5 años después de que terminará el plazo concedido, que finalizaba el 1 de Abril de 1993, y tras haber mediado la condena al estado español por el retraso (STJCE de 5 de Junio de 1997).Esta norma era de todo punto necesaria para dar coherencia, al ya importante y complejo grupo normativo regulador de los residuos. Por lo que afecta al ámbito municipal, es preciso destacar que la LR modifica, la regulación de la Ley 7/95 reguladora de Bases de Régimen Local, al atribuir a los entes locales, como servicio obligatorio, la recogida, el transporte y la eliminación de los residuos urbanos, mientras que antes de la aprobación de la misma solo correspondía dicha competencia a los municipios de más de 5.000 habitantes. También obliga a los municipios de más de 5.000 habitantes a impulsar sistemas de recogida selectiva de residuos a partir del 2001, que posibiliten el reciclado de los residuos urbanos y otras formas de valorización ( artículo 20.3 y disposición transitoria tercera) La administración municipal además, se encuentra vinculada a la hora de establecer su política de gestión de residuos, por las determinaciones de la legislación nacional y por las previsiones de la Comunidad a que pertenezca, cobrando especifica relevancia las decisiones adoptadas en el ámbito de planificación, al ser los planes autonómicos de necesaria aplicación para las Entidades locales; Pero contar con un marco jurídico adecuado y actuar con la coordinación que exige la complejidad competencial y normativa no es suficiente en mi opinión, para implementar la gestión. Para poner en funcionamiento el sistema, además es necesario que por parte del municipio, o de entidad que asuma la gestión se elabore una estrategia previa. Para ello habrá que comenzar por la clasificación y registro de los residuos. También es fundamental que los ciudadanos cuenten con la información necesaria. III. CLASIFICACIÓN Y REGISTRO DE LOS RESIDUOS MUNICIPALESLa gestión comprende el conjunto de operaciones encaminadas a dar a los residuos producidos el destino global más adecuado desde el punto de vista medioambiental, de acuerdo con sus características, volumen, procedencia, coste de tratamiento, posibilidades de recuperación, comercialización y normas jurídicas. Organizar una gestión eficaz de los residuos generados en el ámbito municipal, obliga a la realización de una campaña de caracterización previa, en la que se evaluará la gestión de residuos que se viene llevando a cabo, se analizaran las características socio - económicas del entorno, y cuales son los indicadores de desarrollo futuro más destacados que influyen en la producción de los residuos, con estos estudios nos iremos aproximando a su composición. A través del conocimiento de factores tales como los diferentes tipos de productores, los hábitos de vida de la población, el tipo de vivienda etc. se estarán en disposición de conocer el alcance de la gestión que se pretende llevar a cabo y orientar la toma de decisiones más adecuadas. Para su realización disponemos de una importante herramienta que es el proceso de registro de residuos, que se desarrollará a través de tres fases diferenciadas: la realización de un mapa de residuos, la fase de recopilación de datos y el análisis de la situación presente. El mapa de los residuos implica hacer una descripción cualitativa
de los sitios y de las fuentes de generación en una ciudad, de
como la recogida y el transporte es organizado, donde se llevan los residuos
y que es lo que se hace en estas localizaciones. Entre otras cosas, el
mapa deberá proporcionar una imagen lo más precisa posible
sobre la estructura y los distintos flujos de residuos de la ciudad. Es importante conocer, si en las diferentes zonas a estudiar existen
áreas en los que predomina la segunda vivienda, para espaciar por
ejemplo los tiempos de recogida, únicamente a fines de semana,
o con una mayor intensidad por el contrario en los meses de verano, o
en períodos vacacionales. Tras la recogida de la información cualitativa, comienza la fase
de recopilación de datos, obtención de cifras y computo
de los elementos de que se dispone. Puede ser difícil obtener cifras
exactas dada la complicada naturaleza de los residuos. Las cifras más
importante e a obtener, responderán a la cuestión: ¿
cuántos residuos son generados? De la información generada y de los datos obtenidos podrían derivarse conclusiones distintas para las diferentes áreas y vecindarios de la ciudad. Por ejemplo en una zona de viviendas unifamiliares hay probablemente bastante espacio para colocar diferentes clases de contenedores, mientras en otras zonas de mayor concentración de viviendas o en las zonas céntricas la situación cambia. El análisis de la situación actual, no puede solo limitarse a un estudio del mapa y de los datos obtenidos sino que también es importante considerar los cambios que se pueden producir por lo que afecta al marco legal, a las circunstancias sociales y a las actitudes del público en general. IV. LAS CAMPAÑAS INFORMATIVASLa colaboración activa por parte de los diferentes colectivos, las instituciones y ciudadanos para preservar el medio ambiente, requiere de los instrumentos formativos e informativos adecuados. Estos son de todo punto necesarios, para la adopción de nuevos modelos de comportamiento, favoreciendo la toma de conciencia sobre la importancia de las actuaciones individuales para lograr una solución compartida de los problemas del entorno. El municipio debe asegurar que los ciudadanos tengan un nivel de conocimiento medio-ambiental que permita la comunicación y la recepción de información. Esto obliga a mantener un cierto nivel de educación y un constante compromiso con los problemas del medio. Lograr un importante nivel de concienciación es fundamental para la gestión de los residuos. El primer contacto entre las autoridades municipales y el publico es bastante complicado, sino existe un cierto nivel de conocimiento ciudadano sobre el problema en su conjunto. Son de todo punto necesarias acciones dirigidas a informar, sensibilizar y crear una concienciación social, además de mantener por parte de la Administración la necesaria transparencia informativa. Este tipo de actuaciones, encuentran su apoyo legal en el caso de los municipios con población superior a 50.000 habitantes en la atribución competencial del Art. 26, d) de la LRBRL, sobre protección del medio ambiente. El desarrollo de una acción educativa exitosa, requiere tener en cuenta las concepciones, conocimientos valores y comportamientos previos de las personas. Llevar a cabo una campaña con posibilidades de lograr sus objetivos, exige que antes de comenzar, que se responda a las siguientes cuestiones
Es necesario partir de estos elementos para la elaboración de una campaña adecuada, que debe estar presidida por la comunicación y el contacto previos. El dialogo ayuda a explicar la necesidad de poner en práctica nuevas soluciones sobre la gestión de los residuos, que pueden no ser populares, o en ocasiones aportar mejores soluciones. Cuando la concienciación se alcanza y los primeros contactos han sido exitosos, el siguiente paso puede ser informar acerca de las decisiones más destacadas adoptadas, así como de los aspectos técnicos y económicos que implica la gestión. Su puesta en practica tendrá importes cambios sobre la vida diaria de los ciudadanos, que estos, no estarán dispuestos a aceptar de buen grado, sino no son explicados y comprendidos. En este sentido se ofrecen una variedad de iniciativas para los programas de concienciación y de comunicación que paso a relacionar:
El tipo de información y el método utilizado también depende de los grupos hacia los que se dirige. |
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