Cuadernos • - 2004
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ARNE JACOBSEN: LA REVOLUCIÓN DEL DISEÑO

Marisol Gómez Aguilar. Periodista.

 

Hablar del diseño y de la arquitectura del siglo XX es hablar de Arne Jacobsen (1902-1971), principal arquitecto internacional de Dinamarca. Jacobsen comienza su carrera en el mundo del diseño como neoclacisista romántico para convertirse más tarde en un auténtico torbellino de ideas que revolucionarían el mundo de la arquitectura y el diseño. Sus obras están notablemente influidas por su personalidad compleja y contradictoria. Hoy día, podemos encontrar su sello muy cerca de nosotros, desde la arquitectura, que encontramos en la calle, hasta los objetos que utilizamos en la vida cotidiana.

Con motivo del centenario de su nacimiento se ha realizado 'Milestones & Evergreens' (Logros y Clásicos) una exposición itinerante que ha recorrido algunos de los más importantes museos internacionales, como ha sido el caso del Centro de Arte Contemporáneo (CAC) de Málaga. En su organización han colaborado el Centro Danés de Diseño, el Centro Danés de Arquitectura, la Fundación Reina Isabel de Dinamarca, el Ayuntamiento de Málaga y la Embajada Real de Dinamarca en España. La exposición se ha centrado en seis de los principales proyectos arquitectónicos del arquitecto y diseñador. Seis proyectos desconocidos para el gran público, que se han constituido como verdaderos modelos de la historia de la arquitectura reciente y han supuesto el marco de referencia para diseños posteriores, entre los que se encuentran la zona de Bellevue, el Ayuntamiento de Rodevere o el Danmarks Nationalbank.

Silla Oxford.
THE OXFORD CHAIR, 1965. Acero y cuero. Productor: Fritz Hansen.

 

Silla Hormiga.
THE ANT CHAIR, 1952. Láminas de chapa con un armazón de tubos de acero y madera.
Productor: Fritz Hansen.

Sillón Huevo. THE EGG SOFA, 1958. Acero y lana / cuero. Productor: Fritz Hansen.

 

En la exposición también tiene cabida la otra gran faceta de Jacobsen, el diseño de mobiliario. En total unos veinte de los más representativos objetos y muebles creados por él, hoy referentes y clásicos del diseño. Aunque algunos pueden haber caído en el olvido, la mayoría de ellos han permanecido en el mercado y todavía se siguen produciendo. La famosa silla Hormiga, el sillón Huevo o el Cisne son algunos de los muebles expuestos, junto a los que figuran objetos de uso diario como ceniceros, cubiertos, bandejas o jarras.

Sus primeros pasos en el mundo de la arquitectura los dio como aprendiz de albañil, antes de estudiar en la escuela de arquitectura, Academia Real para el Arte en Copenhague, de donde más adelante sería profesor. Jacobsen se ha convertido en un auténtico revolucionario de los modos de crear tanto en la arquitectura como en el diseño de mobiliario y utensilios del hogar. Su profundo sentido de las proporciones y su insólito talento para la invención de nuevas formas han sido las claves de su éxito.

Una de las mayores influencias en su estilo será la pintura, ya que en un principio había querido ser pintor; prueba de ello son la perfección y ambición de sus dibujos de presentación.

En su haber cuenta con la conjugación de grandes y complejos proyectos arquitectónicos y con el diseño de objetos pequeños. Su trabajo comenzó pronto a dar frutos, ya que siendo aún estudiante ganó una medalla de plata con su diseño de silla exhibida en París en 1925.

El reto de Jacobsen fue siempre la búsqueda de los límites de la idea, del diseño, de la tecnología y de los materiales; por lo que siempre estuvo en un continuo reinventar, un continuo ir más allá de lo establecido. Algo, que muchos coetáneos no supieron apreciar.

Sus materiales de trabajo preferidos eran el plástico y la madera, pero sobre todo el primero de ellos, un material que apenas ofrecía resistencia a la hora de su diseño.

Su filosofía del diseño era casi una anti-filosofía "si tengo una filosofía, ésa debe ser, creo, sentarme a la mesa de dibujo".

Pero, más allá de su obsesión por el trabajo, gracias a la cual debemos su numerosa producción, se esconde un hombre modernista porfiado y perfeccionista para quien ningún detalle era trivial y a un botánico amante de la naturaleza. Aspectos ambos que influirían en sus diseños.

Por un lado, su obsesivo perfeccionismo le llevaba en ocasiones a ser intransigente y sarcástico con sus socios y fabricantes y exigía de sus colaboradores una completa dedicación. En su casa todo debía estar en perfecta composición, cuidadosamente ordenado y guardando siempre el sentido de la geometría. Estas estrictas exigencias estéticas le valieron la reputación de 'arquitecto dictador'.

Por otro lado, nos encontramos a un Jacobsen más apacible que se dejaba llevar por la belleza de los espacios naturales y que cuando sentía que la estética "lo ahogaba" buscaba refugio en lugares sencillos y populares.

Jacobsen viaja por Europa, lo que le llevará a Berlín(1927-28), donde tendrá oportunidad de empaparse del modo de hacer y la composición de los arquitectos racionalistas.

Nuestro arquitecto y diseñador será el encargado de la introducción en Dinamarca de los diseños modernistas; fruto de los cuales será "La casa circular del futuro", proyecto diseñado junto a Flemming Cassen, con el que se alzó ganador en la feria de la vivienda del Forum. La forma y las funciones de la casa fueron las claves que elevaron a Jacobsen como un reconocido arquitecto. En cuanto al diseño de la casa podemos destacar que contaba con una plataforma de aterrizaje para helicópteros en la azotea, un aspirador empotrado en la pared del vestíbulo y un gimnasio para bailar, además de un sistema neumático de correo incorporado y muebles sencillos de acero.

Pero, su talento no sólo irá destinado al diseño de casas particulares, sino que también se hayan en el haber de Jacobsen, urbanizaciones, hoteles e incluso un ayuntamiento.

Tal es así que incluso diseñó una gran urbanización: el área de Bellevue de Klamperborg. A partir de los años 30 está zona pasó de ser una zona burguesa y elegante a ser una de las zonas recreativas más amplia, proyectada con más coherencia y con un gran atractivo para el público en general. La nueva zona trajo consigo nuevas necesidades, a las que Jacobsen puso solución con sus diseños, lo diseñó hasta el más mínimo detalle: vestidores, puestos de helados, torres de socorrismo. Este fue uno de los ejemplos del especial modernismo blanco en Dinamarca y por ello recibió el sobrenombre de "Ciudad blanca del Estrecho".

En esos mismos años también en la zona de Bellevue Jacobsen construyó el Teatro de Bellevue . La idiosincrasia de este teatro, recientemente restaurado, se caracterizó por las galerías y los quioscos revestidos de bambú, las paredes de lona de rayas azules y el techo retráctil.

En Bellevue también se creó un complejo de casas para residentes, llamado complejo de casas de pisos Bellavista, que se unió a la propagación del modernismo blanco, lo que le valió la reputación de Jacobsen como el "Corbusier danés".

El último proyecto decisivo de Jacobsen fue el Danmarks Nationalbank. En él se conjugan grandes contrastes, sobre todo entre el exterior y el interior. El exterior se muestra inaccesible con una fachada herméticamente sellada. Mientras que en el interior la iluminación es la mayor característica con estrechas aberturas de luz.

Pero Jacobsen no se conformó soló con diseñar el edificio, diseñando además los accesorios y el mobiliario de oficina. La serie de accesorios conocidos como Vola se diseñaron en 1959 y se basa en empotrar los accesorios a la pared. Los primeros y más atractivos accesorios fueron unos grifos, que abarcaron los colores grises y más tarde un naranja mezclado por él mismo. Desde la muerte de Jacobsen, la serie ha experimentado un continuo desarrollo gracias a la colaboración entre Vola y Teit Weitling.

También para este proyecto diseñó la mesa Djob, que es el único elemento de la gama de muebles de oficina Scan Djob, que ha sobrevivido.

Sillón Huevo y Sillón Cisne, 1958.
Acero y lana / cuero. Productor: Fritz Hansen.

Picaporte.
AJ DOOR HANDLE, 1957. Acero.

Como accesorios caseros ARNE Jacobsen creó la línea de Cylinda, que representa el uso más amplio y lo más comercial posible acertado de los principios formalistas para la consumición casera, sin duda un triunfo para el mercado total. Fue desarrollado en un periodo de tres años (1964-67) conjuntamente con su fabricante Stelton. Estos accesorios están realizados en acero inoxidable y adopta el cilindro como forma básica. Un ejemplo de ello son los jarros con sus pitorros y la característica asa angular de plástico con una muesca circular para el dedo. Hoy en día aún se sigue fabricando y se realiza con maquinaria de alta tecnología.

Su siguiente tarea le llegó en 1952 cuando se le adjudicó el diseño del Ayuntamiento de Rodovre. El Ayuntamiento situado en un terreno llano, está en perfecto equilibrio entre la ciudad y el campo. Jacobsen con este diseño rompe con todo lo establecido anteriormente en Dinamarca, sobre todo, en lo que se refiere a la fachada, un extenso muro de acero y cristal termo aislante y tintado acabado en baldosas oscuras.

En este diseño se dan cita todas las virtudes de Jacobsen: unas proporciones y unos detalles únicos junto con el interiorismo y el cuidado por los detalles. Para este proyecto también se creo toda una gama de mobiliario: la silla de la serie 7 y las lámparas Munkegard. Jacobsen también utiliza los colores verdes y óxido para puertas y paredes, tan habituales en él, y remata el conjunto con unas escaleras flotantes.

Sus mejores diseños los reservó para sus sillas, donde las más famosas son las de la hormiga, del cisne y del huevo, que están consideradas como símbolos orgánicos, inspirados respectivamente en la forma de un insecto, que se puede apreciar sobre todo en las piernas delgadas del metal, en las alas de un cisne y en la cáscara oval de la envoltura de un huevo.

La silla 'hormiga', debe mucho a la tecnología de la silla del moldear-chapeado y del metal que Charles Eames diseñó en 1946, compartiendo sus materiales y su énfasis en elasticidad. Las tres piernas de la silla de Jacobsen también imitaban la primera versión de la silla de Eames, aunque la de Jacobsen está mejor equilibrada y por ello podía ser fabricada con un mayor éxito. Pero, Jacobsen le aporta sus propias características distintivas: su perfil orgánico, sus tres piernas de proyección finas y la posibilidad de poder ser apiladas. La silla de la hormiga se convirtió en el apoyo principal de la línea de Fritz Hansen cuando fue puesta en el mercado en 1952.

La silla "número siete", fue producida también por Fritz Hasen a partir de 1955. La también conocida como "3107" se ha convertido en el éxito más importante de la historia danesa de los muebles, de la que se han fabricado más de 5 millones de copias. La silla se ha producido con o sin brazos y los echadores y deslizamientos son tanto para uso corporativo como casero. La escala de color en los que se producida ha cambiado desde el negro y blanco inicial hasta una extensa gama de colores en la actualidad, entre los que se incluyen haya, arce, ceniza y cereza.

En los años 60 Jacobsen diseñó el complejo universitario del St.Catherine´s College. Y aunque fue construido a partir del modelo tradicional de colegio universitario, el arquitecto supo amoldar su impronta con la tradición, diseñando un edificio en forma de caja y emplazando a los edificios con funciones diferenciadas en unidades separadas. A pesar de la serena impresión global que ofrece el edificio, se hace muy evidente el sentido de Jacobsen por las proporciones, las texturas, la luz y los efectos espaciales.

Como venía siendo habitual, para este complejo Andersen se encargó de diseñar una serie de muebles, como es el caso de la serie de sillas Oxford. Una gama que abarca muchas variedades con o sin brazos, echadores, deslizantes, etc. El respaldo es curvo de madera y su pie es de cuatro hojas. Hoy en día se ha sustituido el pie de madera por uno de aluminio y la tapicería es de piel o tela, además está disponible en varias versiones, fija, reclinable o con ruedas.

También se diseñaron para el colegio: escritorios, taburetes, una serie de camas que podían guardarse dentro de la pared y la lámpara Eklipta, que aunque originariamente se había creado para el Ayuntamiento de Rodovre, en esta ocasión se apostó por un modelo más pequeño de sobremesa con pie de tubo de acero con instalación fija o movible.

Otra de las obras decisivas de Jacobsen sería la escuela Munkegard (1957). En ella se vuelve a mostrar su cuidado y su esmero arquitectónico. Característica de los diseños de esta época de posguerra van a ser los perfiles inclinados de los edificios, como es el techo de esta escuela, que se inclina claramente hacia un lado dejando entrar el sol y dando así vida a todos los rincones. Esta geometría angular también va a estar presente en los artículos (la lámpara AJ y el sofá 3300) y cortinas usados también para la escuela. Llama la atención en este diseño las plantas y la vegetación con las que Jacobsen experimenta en los jardines, debido esto, sobre todo, a su pasión por la naturaleza.

Al igual que ocurría en sus otros edificios, ARNE Jacobsen fue el encargado de diseñar el mobiliario para la escuela Munkegard, entre el que destaca la silla 3105. Esta silla está provista de un cuello estrecho y el respaldo en forma de T ligeramente redondeado. El asiento es en forma de corazón y se fabricó en tres tamaños diferentes para adaptarse a niños de todas las edades, también estaba disponible con almohadilla y con ruedas. Hoy en día, sólo se conserva en muy pocos lugares y en algunas aulas de la escuela Munkegard. Igualmente destacable es la serie 3300. Esta es una gama de muebles 3-2-1, formada fundamentalmente por sofás y sillones con una ligera estructura de acero y pequeñas patas. Los sofás y sillones se han mantenido en producción desde su lanzamiento y hoy en día son elegantes clásicos del mobiliario.

El SAS Royal Hotel constituye un punto básico y clave en la biografía de nuestro arquitecto, ya que en esta ocasión fue el encargado de diseñarlo todo, hasta el más mínimo detalle. Diseñó el edificio, su interior y sus muebles, pero también los accesorios ligeros, las alfombras, la cuchillería, las manijas de la puerta, los relojes, las lámparas e incluso los ceniceros de cerámica, que fueron vendidos al por menor como recuerdo en las tiendas de regalos. Hasta el punto de que Jacobsen no ha diseñado otro edificio más extenso y detallado que éste.

Para su estilo y su forma se basó en modelos internacionales, pero supo superarlos. El hotel consta de 22 plantas y en su interior se respira un ambiente agradable y tranquilo, que se conjuga con colores verdosos, escaleras de caracol flotantes en acero y muebles con formas orgánicas. Aunque, no todos compartían el gusto y el estilo con el que se creó el hotel, ya que según dicen nada más terminar la obra unos árbitros locales del buen gusto retiraron varios artículos.

La lámpara AJ fue uno de los objetos diseñados para el SAS Royal Hotel y una de las más conocidas de ARNE Jacobsen. Se encuentra en varios modelos: con soporte, de sobremesa, de pie e incluso para su instalación fija en una mesa. Hoy en día aún se sigue fabricando.

Otros muebles diseñados para el Hotel fueron los sillones del huevo y del cisne. Ambos se han convertido en verdaderos paradigmas del diseño de Jacobsen. Originariamente eran de color verde oscuro y marrón. Se dieron a conocer en exposiciones de París y Dinamarca, algo determinante para que nuestro arquitecto convenciera a la dirección del Hotel de que era la línea de mobiliario más adecuada.

La Gota es una silla extraña diseñada para el restaurante y la cafetería del Hotel. Hoy en día está muy buscada porque las únicas unidades que se fabricaron fueron las destinadas al hotel. Para este proyecto también diseñó una serie de butacas conocidas como Pot y que fueron utilizadas en los jardines y en los nichos de los pasillos. Estaban tapizadas y tenían un aire 'pesado', aunque sin duda pusieron la semilla de estas líneas atrevidas.

El Huevo, el Cisne y el Pot también se fabricaron como sofás para el SAS Royal Hotel tanto en dos como en tres plazas, que se colocaron en las zonas de espera y en los salones.

Jacobsen se encargó del diseño de utensilios y objetos más pequeños como es el caso de la cubertería conocida como AJ. Sus formas son estilizadas y orgánicas tanto en los cubiertos, la cristalería, los candelabros, los jarrones e incluso los ceniceros. Pero, la cubertería de acero inoxidable no fue utilizada con éxito en el hotel, aunque sí desarrolló un mercado comercial internacional durante los años 60.

Entre las virtudes de ARNE Jacobsen destaca la comprensión clara de las funciones de sus diseños y su gran potencial renovador. Mientras, que la significación de sus edificios fue menos apreciada, la de sus muebles y los avances llevadas a cabo por él en el diseño se han convertido en herencia no sólo en Dinamarca sino también a nivel internacional. Jacobsen era y es un diseñador admirado y excepcional.

Pinzas, 1974. 7 cm. Acero inoxidable. Productor: Stelton.

 


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