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Cuadernos • - 2004
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CUANDO
EL PÁJARO DE HIERRO VUELE, LAS ETERNAS ENSEÑANZAS DEL
BUDA LLEGARÁN A OCCIDENTE
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En mi agenda de trabajo tenía una anotación sobre los días 1 al 5 de octubre. Rezaba así: "Inaugu-ración de la Stupa de la Ilumina-ción. Benalmádena, Málaga". Era la culminación de un esperado proyecto que había tomado más de seis años y no podía faltar a la cita. Algunos detalles eran de sobra conocidos. La generosa oferta del Ayuntamiento de Benalmádena y de su alcalde, que donaban el terreno y financiaban parte del proyecto. Los deseos de Lopon Tsechu Rimpoche, un gigante espiritual intensamente involucrado en el desarrollo del Budismo en Occidente y que en 1994 inició la construcción de la primera Stupa en Europa, la Stupa de Kalachakra en Karma Guen (Vélez-Málaga). A ella le siguieron 16 monumentos más en otros distintos lugares, Alemania, Rusia, Polonia, Austria, Suiza y Dinamarca. Desgraciadamente fallecía en Bangkok el 10 de junio de 2.003 a los 85 años de edad y apenas cinco meses antes de contemplar su realización, motivo por el cual ésta tuvo que pasar a una asociación dirigida por su fiel secretaria Margarita Lehnert, que financió y emprendió su construcción con un capital de 1,5 millones de euros donados en su mayor parte por monjes bhutaneses y patrocinadores españoles. El diseño del arquitecto Wojtek Kossowsky, autor también del anterior trabajo de la Stupa de Kalachakra en las cercanías de Vélez-Málaga. El denodado trabajo altruista de incontables amigos pertenecientes a los más de 350 centros del Camino del Diamante en todo el mundo que encarnan las más profundas enseñanzas provenientes del Buda, resultado del infatigable trabajo del lama danés Ole Nydahl en Occidente desde 1.972. Y su siempre deseada y esperada visita junto a las de Su Santidad Shamar Rimpoche, principal regente de la tradición del Budismo Tibetano de la Escuela Karma Kagyu y su actual cabeza espiritual, Su Santidad el XVII Karmapa, Thaye Dorje. En este caso, la Stupa de Benalmádena, que cuenta con una amplia sala en su interior para meditaciones y eventos decorada con frescos y pinturas, celebra la Iluminación del sabio silencioso del clan de los sakyas, la meta última del Budismo. Una religión que reconoce que "la felicidad es el objeto principal de nuestras aspiraciones, cualquiera que sea el nombre que le demos -plenitud, satisfacción profunda, serenidad, realización, sabiduría, dicha, alegría de vivir o paz interior -, y cualquiera que sea nuestra manera de buscarla: creatividad, justicia, altruismo, esfuerzo entusiasta, realización de un proyecto o de una obra". Una felicidad que, en definitiva, "se construye como resultado de una maduración interior. Sólo depende de nosotros, de un trabajo paciente, de día en día. A largo plazo, la felicidad y la desdicha son, pues, una manera de ser o un arte de vivir". Una religión - (¿podemos hablar de religión de unas enseñanzas que prescinden de la existencia de Dios?) - que cada vez va ganando más simpatías y adeptos en Occidente como alternativa a la crisis que vivimos. Se calcula que solamente en España, un país tradicionalmente católico, existen unos 9.000 practicantes de las distintas escuelas budistas. El linaje Karma Kagyu, autor de esta construcción, es la segunda escuela más grande de las cuatro escuelas principales existentes de Budismo del Tíbet. "Todo se origina en lo más íntimo, en la mente, en el corazón. Si un hombre habla u obra con mal corazón, el dolor irá tras él como la rueda del carro tras la bestia que lo arrastra. Si un hombre habla u obra con buen corazón, la dicha le seguirá sin separarse, como su propia sombra". Son las primeras frases del Dhammapada, la más antigua de todas las escrituras budistas y cuyo origen se atribuye al propio Buda. Una certeza acompañada de una profunda intuición del significado último de estas frases surgía en mí al contemplar una de aquellas danzas adornada con esqueletos y calaveras que intento expresar así: "Nada exterior existe. Todo está ya en tí. La supuesta realidad exterior es como tú mismo la quieras ver". ¿Solipsismo? En absoluto. El Budismo no niega la existencia de una realidad externa, pero sí el hecho de encontrar la felicidad cambiando únicamente las condiciones externas y no la propia mente de quien las goza o padece. "La primera causa de la felicidad reside en nuestro espíritu, mientras que las circunstancias exteriores no constituyen más que condiciones adversas o favorables. Tenemos una percepción errónea de la realidad. Nuestra situación puede ser percibida como el paraíso o el infierno: todo depende de nuestra percepción". El delicado equilibrio del bailarín se convertía en un símbolo de la fragilidad y belleza de nuestras vidas, de la rareza y preciosa oportunidad de esta existencia humana, como afirman las enseñanzas budistas, y de la Vía de salvación que nos proponen. El Sendero Medio que nos aconseja el Budismo no es una coartada para las bienpensantes mentes burguesas ni significa encontrarse entre dos mujeres y abrazar a las dos, sino un saber vivir entre los extremos de los placeres y sufrimientos que inevitablemente toda vida conlleva, sin el apego o el rechazo a unos u otros. Muchos seguidores del Buda han conseguido, y aún hoy en día consiguen, vivir plenamente este ideal encarnando así su propia Iluminación. Tal fue el caso de Milarepa, el célebre yogui del Tíbet. Y sobre Milarepa es que el lama danés Ole Nydahl pensaba realizar un curso previo a la inauguración oficial de la Stupa. Pero en la mañana del 31 de julio de 2.003, después de 72 horas de meditación en honor a Lopon Tsechu Rimpoche, Ole Nydahl, un lama atípico donde los haya y el más conocido maestro budista occidental, aficionado a los saltos en paracaídas en su salto número 88 sufría un aparatoso accidente en las inmediaciones de Kassel, Alemania. Sus consecuencias podrían haber sido peores y fatales para él mismo y para los que gustamos de escucharle y ser sus estudiantes. Sencillamente, el paracaídas falló en su "vuelo de caída libre" aterrizando a toda velocidad sobre una explanada de hormigón con la única ayuda del paracaídas automático de emergencias. Cuando entró en la carpa donde lo esperábamos la ovación no se hizo esperar y el sonido de los aplausos hacía estremecer de gozo a los mismos clavos que la sujetaban, o eso me pareció a mí. En un simpático gesto, Ole Nydahl devolvía el saludo levantando sus muletas.
Y ante mí tenía a un lama con una fractura en su fémur derecho, cuatro vértebras lumbares rotas, la pelvis y el sacro igualmente rotos, una gran pérdida reciente de sangre, coágulo en ambos pulmones y más de cinco tornillos recién instalados en su cuerpo, que no solamente no mostraba mueca o signo alguno de dolor o incomodidad sino que bromeaba mejor de lo que pudiera hacerlo el mejor de los payasos aconsejándonos que al día siguiente en el que iba a tener lugar la inauguración oficial nos vistiéramos con nuestras mejores galas y no como "hippies desarrapados y harapientos". "Es para causar buena impresión, no a las autoridades occidentales, sino a las budistas orientales", nos decía a la vez que reía y nos tomaba el pelo imaginándonos ya como "pingüinos dentro de estrechos zapatos". Era una auténtica delicia y una verdadera manifestación del gozo y la felicidad inherentes a la naturaleza de la mente, el mismo gozo y la misma felicidad que habían experimentado Milarepa y que, según el Budismo, nos acompañan siempre. "Terrible o no, difícil o no, lo bello, noble, religioso y místico es ser feliz: no hay nada inteligente en no ser feliz". Una inesperada noticia, aunque ya circulaba días antes, se confirmaba también ahora. Su Santidad el XVII Karmapa, Thaye Dorje, no podría al fin asistir como estaba inicialmente programado ya que tenía que hacer acto oficial de presencia en los funerales de la reina madre de Bhután, una familia que históricamente ha sido su discípula. Pero sí contábamos con la presencia de su princesa junto a la de su marido y su Ministro de Agricultura y, sobre todo, las del lama Jigmela y Su Santidad Kunzig Shamar Rimpoche, principal regente, entre quienes con Ole Nydahl y el alcalde de la ciudad de Benalmádena el 4 de octubre a las 11:30 cortaron la cinta roja que declaraba inaugurada y abierta la entrada de la Stupa. Semanarios de prensa y televisiones en todo el mundo se hacían eco de este acontecimiento. Shamar Rimpoche abría su discurso oficial con unas palabras que aún resuenan en mis oídos. Algo más que un ejemplo de la conocida diplomacia política oriental o de la expresión de un pensamiento políticamente correcto en el momento oportuno, pensemos lo que pensemos al respecto. Son todo un resumen del credo budista que profesa un hombre que ha despertado a "la bondad fundamental, nuestro derecho de nacimiento": "Al acercarme al señor alcalde para esta ocasión, alguien me ha previamente advertido: Tenga usted mucho cuidado, ya que se trata de un hombre con buen corazón". Opiniones políticas a un lado o intereses turísticos o económicos más que espirituales (¿por qué no todo a la vez?), el hecho es que la Stupa de la Iluminación en Benalmádena, la joya que corona la inmensa actividad de Lopon Tsechu Rimpoche, un monumento de 33 metros de altura y 25 metros de ancho, se convierte en el más grande monumento budista en Occidente, un "puente entre lo visible y lo invisible". Antiguos textos budistas nos hablan de las ventajas y beneficios que conlleva para toda la región, e incluso el país entero, en la que se levanta un monumento de estas características. Entre ellos se encuentran el aumento de las cosechas, la prosperidad económica, la convivencia pacífica, el desarrollo espiritual e, incluso, el buen tiempo. Es una gran suerte para todos nosotros. Se hace obligada, seamos o no budistas, su visita como ya lo hacen algunas líneas de turismo que la incluyen en su recorrido o simples parejas de recién casados que realizan allí y en sus inmediaciones el obligado reportaje fotográfico. Creo que son más de 300 las personas que la visitan a diario y contemplan los maravillosos frescos y pinturas, "pequeña Capilla Sixtina budista", realizados por artistas nepaleses ilustrando la vida del Buda. Más cercano a nosotros, en tiempo y espacio, el historiador Arnold Toynbee indicaba que "el siglo XXI o bien será un siglo espiritual o bien no llegará a ser" y mostraba como decisivos el encuentro histórico y el diálogo entre las tradiciones budistas de Oriente y cristianas de Occidente. Después de cinco exhaustivos, intensos y agotadores días, caía dormido en un sueño profundo, como hacía tiempo que no recordaba, en el suelo en un rincón de una de las carpas. Al fín y al cabo: "La vida no es más que un sueño; un sueño individual dentro de otro sueño general y colectivo. Percatémonos de su valor infinito y brevedad: frágil e impermanente, a imagen del rocío delicadamente suspendido de las hierbas, como gotas de cristal que se lleva la primera brisa de la mañana". Antes de reincorporarme a mi vida cotidiana, hice mi última visita a la Stupa, imponente su visión nocturna, iluminada con la luna llena y el mar al fondo, circunvalándola siempre en dirección a las agujas del reloj y deseando (los amigos habían bromeado diciendo que había que tener cuidado con lo que se deseaba delante de la Stupa, ya que suele cumplirse) el Bien y la Iluminación de todos los seres. Conforme me iba alejando físicamente sentía que me alejaba también de un enorme campo de poder y fuerza dentro del que había permanecido durante cinco días. Mi novia, caminando a mi lado, me miró pidiéndome sin palabras una evaluación final: "Esto sí que es Historia", fué lo único que acerté a decir. En mi agenda de trabajo tengo una anotación sobre el día
27 de mayo. Reza así: "Inauguración de la Gompa
de Thaye Dorje. Karma Guen, Vélez-Málaga". Para saber más: "Cantos de Milarepa". Garma C. C. Chang. Editorial Yug. 1981. México. "Vida de Milarepa". Iñaki Preciado. Anagrama. Barcelona. "Las cosas como son". Lama Ole Nydahl. Edit. Garuda. 1.998. Bogotá. "Cuando el pájaro de hierro vuele. . .". Lama Ole Nydahl. Edit. Karmapa. 1989. San Sebastián. "El Camino del Diamante". Lama Ole Nydahl. Edit. Garuda.
2.002. Bogotá. Para más información: Centro de Retiros Karma Guen en Aldea Alta, Vélez- Málaga. www.camino-del-diamante.org /index.php
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