Ahora bien, la gestión de estas ipsfl tiene que considerar, asimismo, la enorme variedad de unidades que integran el sector, la multiplicidad de sus fines y su diversidad jurídica, no es válida una caracterización general, tipo ONG, fundaciones, etc. y está superada la clasificación tradicional que distingue entre la “universitas personarum” (modelo de asociación) frente a la “universitas bonorum” (modelo de fundación.
La primera atiende a la legislación española, la cual sigue la distinción tradicional: fundaciones/asociaciones, aunque empiezan a entreverse otras posibilidades; en todo caso, existen enormes dificultades a la hora de delimitar el concepto de “instituciones sin fin de lucro” y las categorías utilizadas dependen de los diferentes criterios: estadísticos, jurídicos, sociales, etc. que utilicemos.
En todo caso, pueden extraerse de esta multiplicidad de personas jurídicas o entidades una serie de rasgos comunes a todas las ipfsl:
De todas formas, conviene resaltar el carácter evolutivo y cambiante de las diferentes figuras de ipsfl, ni siquiera las clásicas, tipo fundación, pueden considerarse inmutables, como demuestra, en este terreno, la aparición de la llamada “fundación empresa”, concepto que, asimismo, refleja el deslizamiento de las categorías jurídicas y la imbricación de fórmulas empresariales en la vida de las ipfsl.
En todo caso, el control de las ipsfl aparece como una necesidad para fomentar la propia calidad de sus intervenciones en los problemas sociales y constata, asimismo, el poder de la sociedad civil sobre las entidades que la conforman.
Estos controles respecto de las ipsfl son muy diversos:
Mas pueden resumirse en una palabra: la gestión, la “buena gestión”, como característica común y necesaria para toda ipsfl moderna, cualquiera que sean su finalidad, forma jurídica y especialización.
Ya hemos señalado anteriormente, que la gestión de las ipsfl ha de adaptarse, aunque sea por razones legales, a la diversa tipología de las mismas.
En el caso español nos encontramos, básicamente, ante los siguientes modelos:
Evidentemente, el estudio de la gestión de las ipfsl ha de empezar por conocer la legislación que regula cada una de las mismas y, posteriormente, estudiar los textos que esta dedica a la gestión de cada modelo ipsfl, sin olvidar el análisis práctico de una muestra de entidades representativas de cada uno de los precitados modelos.